Sinceramente; he estado pensandolo mucho y no me creo que el dia tenga veinticuatro horas. Cuando espero a alguien y tarda más de quince minutos siento que he perdido muchísimo tiempo y me marcho. Cuando estoy trabajando y miro el reloj a las doce pensando que es la una, descubro que son las once. En cambio, en esos descansos de diez minutos, puedes ver tu pelo crecer! ¿qué está pasando? ¡acavo de salir y ya han pasado doce minutos!
Y cuando sales de trabajar despues de 8 interminables horas, intentas exprimir la tarde y aprovechar el tiempo al máximo, pero esas horas pasan como los diez minutos del descanso del trabajo!.
Es increible, me despisté un momento a los veintiun años y me plante en los veintinueve!
Primer consejo:
No pierdas de vista el reloj si no quieres que se aproveche de tu despiste

Consejo alternativo:
Nunca mires el reloj; ¡discrimina esa magnitud innecesaria y engañosa!